La alternativa al fotomatón que todos llevan ya en el bolsillo.
En vez de una cabina alquilada en un rincón: un código QR que todos escanean. Toda la noche desde cien perspectivas, por una fracción del alquiler habitual.












¿Alquilar un fotomatón o elegir una opción digital? Una comparación sincera.
Un fotomatón físico ofrece cosas que nosotros no: accesorios, tiras impresas para llevarse y ese momento en el que seis personas intentan entrar en el encuadre. Lo que no puede hacer es estar en varios sitios a la vez y captar a todos los invitados durante toda la noche. Ahí entra Snapveil.
Haz cuentas
Alquilar un fotomatón una noche cuesta varias veces más que un evento en Snapveil: gratis para empezar, Pro por 9,90 € y Pro + IA por 29,90 €, en pago único por evento y sin suscripción.
Piensa en toda la noche
El fotomatón está en un sitio y lo usa un grupo cada vez. Con un código QR, todos hacen fotos a la vez: durante el aperitivo, fuera, en la pista de baile y en el desayuno del día siguiente.
Pruébalo antes de reservar nada
Prepara un evento de prueba gratis semanas antes, escanea tu código y mira la galería. Las primeras 250 fotos no cuestan nada, así que puedes valorar la experiencia antes de gastar un céntimo.
Todo lo que importa, sin la cabina.
Sin hora de montaje, enchufes ni un proveedor reiniciando la impresora a las once de la noche. Una aplicación de fotomatón utiliza el dispositivo que cada invitado ya lleva: la cámara que seguro estará en tu fiesta.
Prepararlo es poner una tarjeta en la mesa
En lugar de espacio, iluminación y alargadores, necesitas un código QR donde se sienten los invitados. Sin horarios de entrega, colas en un rincón ni una máquina que pueda fallar en plena fiesta.
- Sin montaje, electricidad ni equipos que cuidar
- Sin colas: todos hacen fotos a la vez
- Funciona dentro, fuera y en varias salas a la vez
Escanéanos
Alternativa al fotomatón
Abre la cámara, escanea el código y sube tus fotos.
Sin aplicación ni registro
Las fotos de todos tus invitados en un solo lugar
Cada foto llega a tu galería privada en el navegador, sin esperar a un USB días después. No hay límite de invitados que puedan subir fotos y puedes ver cómo se llena la galería durante la fiesta.
- Galería privada, con contraseña desde Pro
- Permisos por invitado: subir, descargar o solo ver
- Invitados ilimitados y tus propios álbumes de la noche
Por la mañana, ya lo tienes todo
Descarga toda la galería de una vez en un ZIP, en calidad SD, HD u original con todos los metadatos intactos. Sin esperar al proveedor, sin correos de seguimiento ni carpetas perdidas.
- Descarga conjunta de todas las fotos en ZIP desde Pro
- Archivos originales con fecha de captura y datos de la cámara
- 12 meses de almacenamiento con Pro; ampliación desde 9,90 €
Descargar todas las fotos
412 fotos en un ZIP
Original con metadatos
Resolución completa · archivo más grande
Calidad HD
Alta resolución · archivo mediano
Calidad SD
Ligero y rápido
Cuánto cuesta un fotomatón y qué recibes a cambio.
La tarifa de alquiler rara vez es todo el coste. Esto es lo que añade un fotomatón tradicional y dónde Snapveil lo iguala, lo supera o simplemente ofrece algo distinto.
| Aspecto | Alquiler de fotomatón | Snapveil |
|---|---|---|
| Precio por una noche | Habitualmente cientos de euros según el proveedor, la zona y el paquete, con suplementos por horas, desplazamiento y fines de semana. | Gratis para 250 fotos, 9,90 € por Pro, 29,90 € por Pro + IA. Un pago por evento, sea cual sea el número de invitados. |
| Montaje en el lugar | Espacio, un enchufe y tiempo para montar y desmontar. Algunos proveedores envían un asistente; otros lo dejan en tus manos. | Un código QR en las mesas. Sin electricidad, equipos ni horario de montaje. |
| Cuántos participan a la vez | Un grupo cada vez. En los momentos de más actividad se forman colas; en los tranquilos, la cabina queda vacía. | Todos a la vez, en tantos lugares como quieras: recepción, exterior y pista de baile. |
| Copias impresas al instante | Sí. La tira de fotos en la mano es el principal motivo para contratarlo. | No. Las fotos son digitales. |
| Accesorios y fondo | Sombreros, gafas, carteles y, a menudo, un fondo de estudio. Eso crea la experiencia. | No incluye accesorios ni fondo. Los invitados hacen fotos donde estén. |
| Fotos lejos de la cabina | Ninguna. Lo que ocurre en otros lugares se queda en los móviles de tus invitados. | Toda la velada desde todos los ángulos, incluido el desayuno del día siguiente. |
| Cuándo recibes las fotos | A menudo días después, en un USB, un enlace o la galería de descarga del proveedor. | Al instante. Ves cómo se llena la galería durante la fiesta. |
| Dónde se guardan los datos | Con el proveedor, durante el periodo y bajo las condiciones del contrato. | Cifrados en la UE, servidor en Alemania, conforme al RGPD y sin venta de datos. |
| Riesgo de avería | La impresora, la iluminación o el software pueden fallar a mitad de la noche. | Sin un equipo que pueda averiarse. Si hay poca cobertura, los invitados suben las fotos después. |
| Probar antes | Normalmente no: reservas y lo descubres esa noche. | Crea un evento de prueba gratis, escanea tu código y mira la galería. |
Los precios de fotomatones son rangos habituales del mercado, no presupuestos; el coste real depende del proveedor, la zona, la duración y el paquete. Solicita un presupuesto antes de comparar. Precios de Snapveil según nuestra página de precios, a septiembre de 2026.
Tus invitados hacen las fotos, nadie las explota.
Con un fotomatón alquilado, las fotos suelen pasar primero por el equipo de otra persona. En Snapveil se guardan cifradas en la UE, el servidor está en Alemania y el tratamiento cumple el RGPD; nada se vende ni se usa para publicidad. Los invitados suben fotos sin crear una cuenta, así que tu fiesta ni siquiera genera una lista de registros.
Precios sencillos, paga por evento
Paga solo por los eventos que crees. Sin suscripciones ni costes ocultos.
Reembolso durante 14 días
¿No estás satisfecho? ¡Te devolvemos todo el importe!
Pago seguro
Cifrado con Stripe
Sencillo y transparente
Sin costes ocultos
¿Fotomatón o Snapveil?
Lo que se preguntan los anfitriones antes de reservar un fotomatón.
En lugar de una máquina recibes un código QR y un enlace. Los invitados escanean con la cámara del móvil, llegan a la página de subida y envían sus fotos, sin aplicación ni cuenta. Todo se reúne en tu galería privada.
Snapveil se paga una vez por evento: gratis para 250 fotos durante dos meses, 9,90 € por Pro con 2.000 fotos y 12 meses, o 29,90 € por Pro + IA con 10.000 fotos. Es una fracción de lo que suele costar alquilar un fotomatón una sola noche.
Para reunir las fotos, sí. No incluye accesorios, fondo de estudio ni tiras impresas para llevarse. Si buscas esa experiencia, contrata el fotomatón y usa también el QR para reunir las fotos de los móviles.
No. Basta un móvil con conexión a internet, mediante datos móviles o el wifi del lugar. Si hay poca cobertura, los invitados pueden subir las fotos desde casa: el enlace funciona mientras el evento esté activo.
Todos los que quieras; el número de invitados nunca está limitado. El único límite es el de fotos por evento: 250 con Gratis, 2.000 con Pro y 10.000 con Pro + IA.
Sí, y esa es la mayor diferencia respecto a una cabina. Pon el mismo código en las mesas, la barra, el rincón de fotos del jardín y la mesa del desayuno del día siguiente. Los invitados no tienen que acudir a un punto fijo.
Los precios habituales por una noche ascienden a cientos de euros según el proveedor, la zona y el paquete. A menudo se añaden desplazamientos, horas extra y copias adicionales. Solo el proveedor puede darte un presupuesto real: esta comparación indica rangos, no precios cerrados.
Un fotomatón en línea utiliza las cámaras de los móviles de tus invitados. Un código QR lleva a una página de subida y las fotos llegan a una galería privada. La ventaja es que todos pueden hacer fotos a la vez y en cualquier lugar; la contrapartida es que no hay copias impresas al instante.
Sin la impresora desaparece el principal motivo para alquilarlo. Queda un dispositivo fijo para un grupo cada vez, algo que un código QR puede resolver con más flexibilidad y menor coste. Si quieres tiras impresas, alquila la cabina. Si solo quieres los archivos, no necesitas ese equipo.
Un fotomatón casero con tableta, trípode y aro de luz requiere materiales, una tarde de montaje y alguien que lo atienda durante la fiesta. Además, sigue estando en un lugar fijo. Si buscas las fotos, un código QR en las mesas te ahorra ese trabajo.
Dos meses con Gratis y doce meses desde la creación del evento con los planes de pago. Recibirás un correo antes del vencimiento para descargarlo todo y puedes ampliar el almacenamiento otros doce meses por 9,90 € en cualquier momento.
Sí, y a menudo es la mejor opción. El fotomatón aporta la experiencia y las tiras impresas; el código QR reúne todo lo demás: la recepción, el baile y las despedidas a las tres de la mañana. Pon el código junto al fotomatón: quienes se hacen fotos allí ya tienen ganas de participar.
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La misma galería para otras ocasiones, con los detalles que importan en cada una.